We’re gonna get it

 

mujer-lirio

Foto: Tomada de Internet

Cuando vengas por mí
no me hartes
con discursos de amores
ni de única mujer
ni de lo jamás sentido;
Si acaso,
jadea/suda/
muérdeme/estrújame
mírame.

Cuando vengas por mí
no me prometas,
no me idolatres,
no me ames,
no te quieras casar conmigo,
no me quieras llevar
para luego verme en el humo del café.
No te duermas en los montes de
mis senos pequeños e imperfectos,
no te rías,
no me abraces,
no quieras hacer milagros con tu boca
en el oasis de (mi) placer,
No te quieras llevar mi yo contigo
ni escribas mi nombre en
el dorso de tu tarjeta
después.

Cuando vengas por mí
veme sabiendo
impúdica,
coqueta,
loca,
entretenida
espontánea
sencilla.

Cuando vengas por mí
Tú,
jadea/suda
muérdeme/estrújame
¡mírame!
y solo ayúdame a encontrar el talismán que lancé al pozo.

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Provocaciones

piernas sensuales con floresEres tú quien me provoca, es tu imagen, tu ser, mi desvarío… Si sientes mi lengua por tu cirio, si sientes mi boca apretándote, si te me arrojas encima sin piedad, no temas ni creas estar soñando… Esa soy yo a más de quinientos kilómetros. Yo escribiéndote.  Yo aquí mojada y con ansias de una noche en la cual pueda recordar que soy mujer y me poseas… Y provoques cosquillas y latidos como los que ahora mismo percibo mientras tú del otro lado duermes… y yo ardiente, pienso en como matar este arrebato de abrir mis piernas y darte la libertad de hacer con ellas lo que -ellas- puedan provocarte…

Espejismo

EspejismoIban solos. Iban en un auto por los tramos de la autopista. Ella iba con miedo. Él no sé. Ella conversaba y sentía que él la veía diferente. Hablaron con la certeza de que no sería la última vez en la cual estarían frente a frente. Hablaron más con los ojos, con la mirada, con los latidos -quizás intensos- de la bomba que los traía medio inquietos.

Su boca era lo más ansiado desde que lo descubrió; pero era lo más temido. Iban en ese auto y cruzaban un paisaje de ensueño; pensaban que habría otro encuentro; una próxima vez.

Se despidieron con un abrazo especial. Fue un encuentro extraño; pero grato. Ella -ahora que lo piensa- tuvo deseos de besarlo, de seguir conversándolo, de tenerlo.

Él las tuvo más. Una mujer como ella provoca la resistencia de pocos hombres. Nada sucedió. Él se fue a dos horas de ella y a unos cuantos kilómetros. Sigue leyendo

Eva

Mujer sensualUna costilla

Unas curvas salvadoras

Unos ojos que embrujan

Unas piernas que convocan

Una cintura que incita

Unas tetas…

Una costilla

Unos muslos contorneados

Un cabello que la exhibe más sensual

Unas rodillas perfectas

Una espalda estrecha que acentúa su feminidad

Unas nalgas…

Una costilla, unas tetas, unas nalgas…

Un sol que provoca…

Una boca que conquista.

Una virgen pecadora

Ella es Eva

Eva soy yo.

 

Éxtasis

manos imagenAcariciaste mis pezones con tu lengua…

Apretaste con tu mano mi cintura estrecha y me arrojaste a ti con locura.

Nos consumimos los dos en una erección tuya que no imaginé tan firme

Rompiste mi vestido, arranqué el botón del pantalón negro que llevabas puesto y te apreté como quise…

Llegué a tu prenda con más sed de la que creí tener y exprimí tu miembro con mis labios, con mi lengua, con mi garganta…

Asomaste tu boca sin pedirme permiso por el sol de entre mis piernas y un caudal de señales mojadas te removió esas ganas furiosas, sentidas, explosivas que te incitaban a entregarme el amor…

Te besé y me besaste. Nos convidamos a seguir dándole razones al deseo, a la pasión.

Te me fuiste encima, y yo -que te esperaba- fui a recibirte con el orgasmo que dejamos pendiente aquel día cuando te esquivé la mirada en medio de mi fobia al encierro…

Gemí. Y no bastó. Nuestros cuerpos ansiaron más.

Solo acerté volverme hacia ti, trepar a horcajadas y jugar.

En cuclillas. Una, dos, tres…

Despacio, con más prisa, con elegancia…

Lo conseguí otra vez…

Y tú, acabaste escupiendo el néctar de placer que me guardaste desde la primera vez que imaginaste tu cuerpo y mi cuerpo, convertidos en uno.

Desatino

mujer_cama

Pero sufre de insomnio
no se siente segura

Silvio Rodríguez, La soledad, en esta madrugada

De nuevo en mi cuarto sola. Aburrida de tanta mierda. Aburrida de los que prometen y se van. Aburrida del mundo cuando es sucio. Asqueada de las promesas cobardes. Aborrecida de aquellos cuentos de nunca empezar. Inconforme con la gente de este planeta.

Cansada de mi taza de tilo; que no aburre, porque es la única que me salva. Cansada de mis ataques de ansiedad. Peleada conmigo porque no sé lidiar con este insomnio.

Revolcada en un pensamiento que trae tu boca, y mi sinrazón da por hecho que fui tuya, que nos entregamos al amor que ambicionamos tener, que nos quisimos en aquella cama de sábanas grises.

Aburrida de mi locura. Hastiada de buscarte. Soy yo la culpable. Mi alma no tiene cura.

Tu boca

BesoAhora el miedo no son los gatos, ni la luna llena, ni que se apague la luz en el ascensor…

Ahora no es la muerte. Ahora no es la vida, ahora no es la soledad.

Es tu boca. Esa que me espera y que quiero rozar. Sé que quiero acariciarte. Sé que siento lanzarme, o que te lances. Y sé tengo miedo de tus labios porque aunque los pienso y deseo probarlos, besarte sería lo más atrevido que he de hacer. Tu boca me da hambre; y miedo también.