59 kilómetros de ida y vuelta

Foto: Tomada de Internet

Foto: Tomada de Internet

Yo lo estaba tirando todo a mis espaldas. Tenía que viajar 59 kilómetros de ida y vuelta para ir a trabajar. También lo había escogido así. O no me había tocado de otra. Pero en realidad estaba deseando La Habana desde que me fui de ella. En el pueblo donde vivía me habían censurado. Ernesto, aquel director improvisado vigilaba todo lo que yo publicaba en un blog que me había hecho. Ni sé para qué. Pero ahí escupía palabras. Y me gustaba. Se molestó cuando escribí ahí que era algo estúpido prohibirle a un periodista que se olvidara del periodismo crítico porque había que decir lo bueno por aquellos días históricos.

Así llevamos años. Diciendo lo bueno, en días históricos y en cualquier día. El ejercicio en profundidad del periodismo anda perdido. Y yo, por eso y por más, cada día quería saber menos del periodismo. Y me importaba menos lo que sucedía con el periodismo y con los que lo hacen. Había llegado a repugnarme. A nausearme.

Luego se molestó más porque se enteró no sé por quién (yo publicaba mis estados en Facebook personalizados para que él y los demás jefes no los vieran) que yo había posteado que mi jefe me había llamado la atención. Así, eso fue lo que escribí: Sinónimo de “templar” que no sea cursi, y que no sea “follar” porque “follar” es de los españolitos… Me han llamado la atención porque dije -según me dijo- una mala palabra en mi blog… Bastó con el debate.

Por aquellos días yo había escrito un relato y usé la palabra “templar” como sinónimo de “singar”. Vaya, que no quise ser tan explícita. Y así y todo, los informantes se Sigue leyendo

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Notificaciones

mujer-carreta-2Yo no puedo escribir. Al menos no ahora. No hoy. Tengo demasiado trabajo, estoy leyendo mucho, estudiando además otra vez y presentándome para formar parte de un centro de formación literaria. Solo me asomo para escupir dos cosas:

a-) Recibí esto: “Inmerecido… Agradecido”. Quiero responder esto: “Me da la gana”. De eso se trata la vida, ¿no? De hacer lo que nos da la gana/deseo/instinto/impulso… etc. En esencia, de vivir… Y que no viva el orgullo! Aunque bueno, vive el orgullo. No respondí.

b-) Acaban de proponerme por primera vez en la vida un trabajo cuya condición es tener buena presencia. Así. Tal cual se lee: “Necesitamos alguien como tú”. (Pensé, uff, “están buscando a alguien que gestione los social media, que organice y gestione sistemas de información o que escriba, periodísticamente hablando). Y no. No era eso. Necesitamos una muchacha de buena presencia física, o sea, una niña linda”.

El mundo se está volviendo loco. Se queda en blanco y negro o aparecen nuevos colores. A estas alturas ya ni sé.

No Internet Today

No internet todaySe supone que debo actualizar este blog. Se supone que es mío. Se supone que soy feliz porque tengo lo que tenía que tener. Se supone que hice mi vida. Se supone que…

¡Stop! ¡Para! ¡Frena! ¡Detente! ¡Salte de ahí! ¡Cállate!

Se supone que entres a Internet y estés así :), como esta emotion. Se supone que tengas algo que leer, que tengas contenido que compartir… se supone que seas coherente, que las emociones (no) te salven, se supone que quieras lo mismo que él, se supone la magia, se supone que te saques las musarañas de la cabeza.

Se supone que apagues el televisor y no veas la mesa redonda. Se supone que los jueves sea el día de ir allí, adonde no te gusta, al vulgo.

Se supone que apagues (además) el ordenador y te vallas Off.

No sabes por qué razón, los lunes terminas descubriendo que Internet tiene la ordinaria capacidad para convertirte en el ser humano más muerto que vive en la tierra.

 

Estado Catatónico

Avión por encima de las nubesHace más de un mes que no actualizo este blog. A lo mejor (o a lo peor) estoy tan ocupada que ya no tengo tiempo para escribir. O a lo mejor era -¿soy?– tan feliz, que simplemente, ya no escribo.

Iba a escribir sobre mi maternidad en su tercera edición; a propósito del 7 de junio. Iba a escribir sobre eso del robo de agua al pueblo de Artemisa para abastecer una siembra ilegal de Marihuana (es que eso de tapar la verdad me fastidia, que digo fastidia, ¡eso me jode!), iba a escribir… de cualquier cosa. Pero era -¿soy?– tan feliz y ando tan ocupada, que apenas recuerdo con alguna nostalgia los ratos en los que el teclado se disparaba solo en Mis Razones…Por eso no escribí. Dejé este espacio cerrado; y no precisamente Sigue leyendo

Un Abrazo de Felicitación

Aliet y yo” La amistad es superior al amor en que no crea deseos, ni la fatiga de haberlos satisfecho, ni el dolor de abandonar el templo de los deseos saciados por el de los deseos nuevos.”

José Martí

Este es un post que debí haber escrito hace mucho tiempo. Quizás el primer post que debí haber colgado en este blog al exponer mis ideas sobre la amistad. Pero no es hasta ahora que me salen las letras. Iba a dormir, puesto que son  ya las doce de la noche y como todos los días me levanto a las 6 de la mañana, dormir siempre es necesario para tener las “baterías llenas”. Solo que no quedo bien con mi conciencia si no escribo al menos la idea central.

Este es un post transparente. Claro, la transparencia es lo que prima en la relación de amistad que tenemos. ¿Qué cómo surgió? ¡Graciosísimo! Este blog fue quien que nos unió y luego unas palabras de “echa pa´ acá” que no olvidaré jamás en mi vida.

No son letras por encargo. Ni él me las pidió, ni yo tengo el compromiso de escribirlas. Pero creo las merece. Y es que de todas las buenas personas que conozco, Aliet es la mejor. Y sé de su autenticidad por su sentido de la amistad, por la postura que asumió conmigo cuando me vi otra vez en el ojo de un huracán. ( Como haya sido, pero me vi otra vez en el ojo de un huracán cuando un absurdo se hizo problema gracias al pensamiento obtuso de algunos de los que nos dirigen. Un hecho que dejé allá donde pasó y en el conocimiento de algunos poquitos a los que siempre les estaré debiendo, entre ellos Aliet).

¿Olvidar las conversaciones? ¿Sus palabras de aliento? ¿Sus llamadas? ¿Sus tremendas ganas de ayudarme? Imposible. Aliet es de las personas que uno empieza a querer de gratis. Sigue leyendo

Cerrado por derribo

Teclado de ComputadoraTal cual leen. Mi blog estará cerrado un tiempo por derribo. No es que hayan censurado o boicoteado mi página -aunque este título pudiera sugerirlo- el problema va más allá. La que está derribada soy yo. Me derribo porque me importa mi entorno, porque en este tiempo otras suertes me esperan y son mi prioridad, y hoy, desde este sitio, nada resuelvo o resuelvo poco. Es necesaria la ausencia.

Derribarse duele. Duele como estos días han dolido en mis oídos palabras. Duele como saber que alguien sufre por tu culpa y a ti solo te resta disculparte, pero nunca arrepentirte de tus actos. Si te arrepientes te conviertes en cobarde, en alguien sin autonomía, sin capacidad de opinión. Duele como duelen las amistades – o los amigos- que creíste tener y que te demostraron ausencia, y ninguna llamada, o ningún mensaje en el buzón.

Derribarse duele. Hundirse duele. Pero es bueno en ocasiones tocar fondo. Permite recomenzar. Permite empezar de nuevo, nunca de cero. Solo empezar otra vez.

Este blog lo va a actualizar alguien con un significado inmenso para mí. Alguien que es más que un amigo y –a mi juicio- el mejor ser humano del mundo. (Aunque no perfecto porque se ha equivocado en elegir, pero he de respetarlo).

Escribiré poesía en las noches de insomnio, algún arrebato cuando la ansiedad sea más fuerte que yo, escribiré mis historias y me dejaré caer, escribiré con una botella de vino y tomaré cerveza si alguien me compra y me trae a casa una bien fría.

Me voy de Internet por un tiempo prolongado (un mes, quizás dos). Me voy a cuidar a mi hija. Me voy a cuidar a mi madre mientras reposa de una operación de fibromas en el cuello del útero. Me voy a echar a volar mis alas en otro espacio, en un encuentro con mi interior, en mi cuarto, en mi soledad, en mi vacío.

Esa persona tendrá el password de este blog y a través de una USB le haré llegar algunos post. Ese alguien especial hará que ustedes insistan en visitar este balcón de lirios, que desde una primavera lejana, sigue dando razones.

Acumulo crónicas de viaje, nostalgia de la “Tis Halia” que en algún momento la sentiré distante, melancolías, inconformidades, miedos, la sensación de ver cómo mi hija ya termina el segundo año de vida del Círculo Infantil, acumulo cuentos, poemas eróticos que escribo cuando en medio de la tesis de un reportaje sobre la producción de frijol en Artemisa, entran a estas páginas sin pedirme permiso y salen así medio locos, como debo ser yo.

Cuando regrese, mi ausencia no habrá dolido tanto, habré construido otro canal, habré creado otra alternativa. Es necesario seguir buscando opciones. Cuando regrese prometo avisarles que soy yo quien postea de forma directa, que no es esa persona “especial” que escogí para actualizar estas razones. Si comentan, prometo también -cuando regrese- responder uno a uno sus comentarios. No prometo más, porque de promesas nadie vive y casi todo cuanto se promete suele convertirse en utopía.

Cuando regrese, estaré más feliz porque habré recomenzado.

Emilio

5“No es, no, la luz del día
La que me llama,
Sino tus manecitas
En mi almohada.
Me hablan de que estás lejos:
¡Locuras me hablan!
Ellos tienen tu sombra.
¡Yo tengo tu alma!”

José Martí, Ismaelillo, Hijo del Alma

Es mi mejor amigo y él lo sabe. Resabioso. Con bigotes. Jamás usa sandalias y menos, short que muestre sus piernas; pantalón, siempre pantalón y pulovers a la antigua. Por ser “a la antigua” creí que nuestra relación no sería tal cual es. Pero mi padre es muy inteligente.

Tuve miedo de su reacción el día en que me hice noviecita de Ajelandrito, tuve miedo de su reacción el día que supo que ya su niñita, su vejez como él mismo dice había perdido la virginidad, tuve miedo cuando llegué a mi casa de San Cristóbal una vez pasadas las tres de la madrugada y él me esperaba en el sillón. Esa noche solo me dijo: “Es que estaba preocupado”. Sigue leyendo