Consecuencias

Foto: Aliet Arzola Lima

Foto: Aliet Arzola Lima

Facebook está en efervescencia. Mi página de inicio lo confirma. Mi mundo está loco. Bien loco. La gente se arma de broncas aquí; que luego son broncas en la vida no virtual. Me etiquetan y logro ver todo. Más de lo mismo (Pienso). Ojalá se pongan de acuerdo (Pienso). En tanto, yo estoy prefiriendo ser feliz fuera de Facebook. Este fin de semana sentí el trueno más grande que jamás había sentido. ¡Qué cosa tan estrepitosa! Me mojé bajo la lluvia y chapoteé con los charcos y fue tremendamente divertido. Fui a mi pueblo otra vez a ver a una amiga grande que está solo de paso por Cuba. La pasamos increíble. Mi hija me dijo que yo era peleona igual que Oslidia, su seño del círculo. Me dio mucha gracia eso. Me la comí a besos. Estoy pesando casi cinco libras más. Ya tengo el corte de cabello de María Clara, la muchacha de la novela brasileña de turno. Me queda exactamente una semana para echarme otro año más encima -que no lo voy a sentir- y para pasar mi cumpleaños en un aula recibiendo clases, como antes, cuando era estudiante. Estoy haciendo cosas. Muchas cosas…

Plenitud. Creo que así se nombra el estado en que me encuentro.

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Testamento

escribirYo no necesitaba abrazos

ni alimento, ni agua

ni número de calzado.

Yo no quería besos (ni calientes ni húmedos).

Ni flores, ni lluvia, ni fuego…

Ni ese sol que fastidia a las tres de la tarde.

Tampoco a nadie leyendo unos versos sobre la lápida.

Y menos…

Un cuadro con esa foto linda que me hice a los 22,

encima del mármol caliente, casi disuelto por el sol.

Yo no necesitaba nada. Tampoco lo quería.

¿Qué necesitan los muertos?

¡Nada!

Yo tuve unos ojos, dos brazos.

Tuve el tiempo… y la distancia.

Ahora sumida en esta oscuridad;

escribo.

Supongo que haya muerto;

otra vez.

Dime cosas de amor

mujer sensualDime que me estas amando cuantas veces desees o necesites. Después de haber colgado, una lluvia de lágrimas inundó mis ojos y amanecí con la plena seguridad de quererte. La madrugada fue el espacio ideal para recordar cuando juntos caminábamos, cuando me besaste tembloroso, cuando te esperé en aquel oasis donde nos citamos por primera vez. Recordé cuando fui tuya. Aquellos besos, tus manos rozando mi cuerpo entero, tu abrazo cubriéndome toda, tu pecho sobre mi pecho, tu miembro en su más firme postura, la entrega prometida. La utopía que destruimos. Después de haber colgado y por un instante creer que podías abandonarme, estremecí por el dolor que me dejaste al apretarme tan fuerte con tu mano. No estabas conmigo y lloré sin consuelo después de haberte dicho que no sentías amor sino pasión. Por unos instantes pensé que tus alas desistirían de conquistar estas nubes. Tenía un teléfono, un buzón, unos recuerdos, una voz; pero necesitaba la certeza de que irremediablemente eras mío. La aurora me dejó la total convicción de soñar la posibilidad de amarte.

Premoniciones al ocaso

Paisaje de marLa soledad aburre

La compañía también.

Los besos, la hipocresía.

Dormir la tarde o por las noches

-Aburre-

Leer, Escribir, Hablar

-Aburre-

Pensar en el porqué de este sentimiento absurdo.

Esperar, Soñar

-Aburre-

Repasar a Bukowski en ese verso de:

“No hay ninguna posibilidad:

Estamos todos atrapados

Por un destino singular”.

Aburre más.

Y ahora que el mundo me sabe a podrido

La poesía sucia es mi aliciente.

Las horas no pasan

Y ando cerca de morir.

La queda de las invenciones

unicornio-alado“Mi unicornio azul ayer se me perdió,
pastando lo deje y desapareció”

Silvio Rodríguez

Llegó. De blanco y a galope llegó en una primavera que le hizo sacar sus alas y volar.

-¿Volar? Preguntó élinseguro.

-¿No lo has visto? Llegó a ti. ¡Es un unicornio! Dijo ella del otro lado del teléfono.

-No puede volar -sostuvo él- tiene miedo.

-Te estoy diciendo que llegó. Mira la luz. Busca el misticismo en el albor que hay detrás de la puerta. Ábrele, ahí está. Esperando verte temblar cuando le abraces, esperado por tus orgasmos, los orgasmos que te arrebatan cuando tu pensamiento no le pertenece a más nadie, sino a esa criatura mística.

-¿Lo viste?

Como un volcán en erupción ya estaban fundidos en aquellos orgasmos densos Sigue leyendo