We’re gonna get it

 

mujer-lirio

Foto: Tomada de Internet

Cuando vengas por mí
no me hartes
con discursos de amores
ni de única mujer
ni de lo jamás sentido;
Si acaso,
jadea/suda/
muérdeme/estrújame
mírame.

Cuando vengas por mí
no me prometas,
no me idolatres,
no me ames,
no te quieras casar conmigo,
no me quieras llevar
para luego verme en el humo del café.
No te duermas en los montes de
mis senos pequeños e imperfectos,
no te rías,
no me abraces,
no quieras hacer milagros con tu boca
en el oasis de (mi) placer,
No te quieras llevar mi yo contigo
ni escribas mi nombre en
el dorso de tu tarjeta
después.

Cuando vengas por mí
veme sabiendo
impúdica,
coqueta,
loca,
entretenida
espontánea
sencilla.

Cuando vengas por mí
Tú,
jadea/suda
muérdeme/estrújame
¡mírame!
y solo ayúdame a encontrar el talismán que lancé al pozo.

Pugna contra el tiempo

piernasMe viste de abajo hacia arriba. Claro, se te había caído aquella moneda de insignificante valor, y tú te habías agachado a tomarla del suelo. Justo pegado a mis pies, estaba ese centavo. Un centavo que podías haber ofrecido a aquella mujer enclenque que se veía tirada en la esquina de la acera pidiendo ayuda. Pero tú decidiste tropezarme, chocarme, detenerme… Y por eso me viste de abajo hacia arriba. Estabas pasmado. Tus ojos se quedaron mirando esas piernas, ¡sí, las mías!… Las que todos miran. No reaccionaste. Quise seguir mi paso. Tú estabas fijo delante de mí en medio de la acera estrepitosa, cargada de gente apurada por pasar. Cuando tomaste el centavo, me miraste a los ojos. Fue entonces cuando me detuve yo unos minutos. Ese día yo quería matarte. Ese día tú hubieses querido morir.

Lucía

PiedrasLucía quita su vestido de todo el día y va a la ducha. Gira el grifo hacia la izquierda y se moja. Comienza por el pelo, se lo empapa. Se moja la espalda, las nalgas, masajea sus senos pequeños, rasura sus piernas… Se disfruta.

Lucía nunca se seca. Por tanto hoy tampoco lo hará. Mojada, saca la punta de sus pies de la bañera, se envuelve en la toalla y va al cuarto. Deja salpicas de agua por toda la casa. Lucía anda frente al espejo. Se mira. Se gusta. Sabe que es bonita. Tiene la cintura más estrecha que se pueda imaginar, unos ojos expresivos, (muy expresivos) y las piernas, ¡qué decir de las piernas de Lucía! Las piernas de Lucía tal parece que las moldeó el florentino Miguel Ángel Buonarroti por allá por la época en que el Renacimiento mostraba la perfección. ¡¿Exagero?! No. Las piernas de Lucía son únicas.

Lucía saca del paquete aquel un blúmer rosado fucsia y se lo pone. Abre la segunda de sus tres gavetas y toma una camiseta desmangada gris. La camiseta es de un hombre. Le queda sexy. Lucía empuja la ventana, lanza la llave de la puerta principal al jardín y se va al cuarto. En el cuarto se unta crema en los muslos, en los brazos, en la espalda… Se prepara. Lucía escruta entre los recuerdos. Encuentra el pañuelo de la escalera manchado, que ya no tiene olor y que todavía guarda en el mismo sitio donde lo acomodó un día. Lucía busca el reloj. Ve la hora. Percibe que es tarde. Apaga la luz y espera. Cuando Ricardo llega, Lucía dormía desnuda, agarrando el pañuelo de quien fue la piedra preferida de un pasado emocional imperfecto.

El título de un poema debería decir algo

futuroHubo cambios.

Hacía falta una ruleta.

Hacía falta ese tropezón.

Hacía falta que aquel trigueño se perdiera (me perdiera).

Hacía falta llegar

como llegamos los dos hasta las cuatro,

aquella madrugada.

Hacía falta encontrarme en tus ojos

Abiertos, despiertos, locos, insomnes…

…Míos.

Hacía falta decirte que sí.

Hacía falta que (irremediablemente)

Hicieras esa propuesta.

Porque en medio de mi debilidad

Tú y yo, construimos futuro.

Sin pistas para vivir

hoja seca Letra por letra;

He repetido mi pasado.

No soy más que el resultado de un vacío descomunal.

No soy más que la sombra detrás de aquel banco.

Los ojos tristes que ya no brillan.

Los pies cansados de no caminar; a ningún lado.

No soy más que un diluvio de llanto,

que un reloj detenido,

que un perfil descuartizado

de tanto amar.

¿Amar?

Letra por letra;

He repetido mi pasado.

No soy más que un alma muerta

por querer querer-te-nos-me.

No soy más que una vida prestada

que unas luces que no tengo,

que un pantano resbaloso,

o un laberinto.

No soy.

…O soy un teléfono absurdo

a las tres y veintidós de madrugada .

 

Historia de un alma hueca

gato triste¿Quién eres?

No sabes.

Eres una tipa tremenda;

pero pareces un zombi.

Infinitos canales

Infinitas nubes

Infinitos ojos

Un alma entera

pidiendo chance

y no te conformas.

Quieres ver un gato.

Contemplar su lento

andar;

pero ver un gato

para seguir mueriendo

desde

que moriste cuando…

¡Ah! ¿Por qué estás muerta?

Si. No respiras.

Tienes un corazón

que no late y un dolor

que truncó tus alas.

Tanto invierno

y el capricho/regalo de jueves

te han convertido en

un ser sin sentir.

Nupcias

nupciasCon quien quieras:

Una rubia,

una alta,

una de curvas

Una más gorda…

La trigueña mejor.

Una pelirroja,

De pelo largo

y ojos grandes.

Aquella de ojos chinos,

La de las piernas perfectas.

Tampoco olvides la del chat

O la misma que esperaste

en esa esquina de 23 y G

Cásate.

Pero si vas te vas a casar.

Hazlo con alguien

que no finja estar vivo;

Como tú.