Profecías

velas encendidas en el mangleHoy fuimos a Cojímar. Mi amigo es paisajista y andaba cazando escenarios. Me le insinué: ¡Cojímar, Cojímar, yo nunca he ido a Cojímar! ¿Vamos?”. Y fuimos. Yo en cambio andaba cazando letras; acaso razones. Cojímar es un pueblito hermoso, como todos los pueblos donde hay mar. Lo descubrimos casi completo.

Cojímar tiene un puente sucio, despreocupado, callado y alborotado a la vez. Tiene un mar de un azul lindísimo y mucha gente devota que le quiere. ¡Ah!, Cojímar tiene algo raro. Cojímar tiene brujería. Mucha. Hoy vi a tres grupos de personas en diferentes pedazos de arena sucia hacerse eso que le dicen “ebbo” en lengua yoruba. Eso me dio risa y me reí casi a carcajadas. Ya estaría atenta. Tenía que saber dónde ponía el pie, por si las moscas. Había dos velas encendidas cerca del mangle. Me llamaron la atención y quise fotografiarlas. Cuando apreté el zoom de la cámara las velas se apagaron. Cuando hice la foto estaban encendidas. Cuando me di la espalda la llama otra vez quedó muerta. Cuando me retiraba de allí las velas eran toda luz. Eso me dio mucho miedo. Llamé a gritos a Roly y echamos a correr. Hoy tuve la certeza de que Cojímar estaba queriendo decirme algo.

Yo no quiero una muerte así

manos-enf-alzheimerYo no quiero una muerte así. El Alzheimer le jugó a mi abuela tremenda putada. Vivió sus últimos días sin noción de nada, sin conocer a sus hijos, sin acordarse ni del nombre que llevaba. Eso es duro. Mucho peor es ver cómo quien así muere se destruye poco a poco…

Mañana serán dos años de su ausencia, y las pascuas de diciembre que se asoman me la traen de vuelta en un recuerdo vivo, diferente… A mi abuela prefiero recordarla linda, presumida; como pocas mujeres de su pueblo y de su tiempo…

La pelota, la identidad

Peloteros en San CristobalMás de una semana ausente de este blog. Vacaciones en Cuba para quienes tenemos internet en el trabajo y somos cubanos de “a pie” implica distancia de Twitter, Facebook, WordPress, y de portales de noticias o de ocio… Ausencia de información, para ir al extremo.

Una semana en una especie de “retiro” en San Cristóbal, un lugar que quiero por los lindos recuerdos que me trae, un lugar por el que siento nostalgia algunas veces, pero un lugar en el creo no viviría nunca más.

Compartir con la familia siempre es reconfortante y más cuando tienes una familia medio loca a la que se le ocurre hacer pasarelas al estilo “Miss universo” o hablar del bloqueo y los problemas de Cuba pasadas las doce de la noche. Sigue leyendo

Encariñarse

Artemisa MapaNo es difícil encariñarse con la gente de Artemisa o con este pueblo que ahora dicen que es provincia en Cuba. (A mi juicio para llegar a ser provincia, a los de aquí, nos falta cambiar en mucho; pero en la vida vamos con pausa y sin prisa; solo son tres añitos).

No es difícil encariñarse con la historia de este lugar. Aquí se funden encuentros que suscitaron  leyendas como la relación íntima entre el alemán Cornelio Sochay y la negra haitiana Úrsula Lambert en un Cafetal que llamaron “Angerona” allá cerca de la carretera de Cayajabos Sigue leyendo

Razones para escribir de María

Pizarra escolar“Instruir puede cualquira, educar solo quien sea un evangelio vivo”

José de la Luz y Caballero

A María por tanta sensibilidad…

 

Quizas haya sido su sensibilidad lo que me hace recordarla con tanto cariño y admiración. Sí; admiración. De mis maestros María fue la mejor. También fue la primera. Mi iniciación en un aula fue bajo su tutela.

Hasta cuarto grado de primaria mi maestra -en la primaria se dice así, ya después vine la era de los profes 😉 – guió un grupo de niños bajo la premisa siempre de estudiar, estudiar, estudiar… Sigue leyendo

San Cristóbal… nostalgia de ti

988604_1387526221459272_1495693551_nHe dicho que tengo dos pueblos;  o tres, porque haber nacido en Maternidad de Línea y los cinco años años de universidad me bastaron para creerme habanera.

Pero yo soy pinareña, y sin exageración, tengo alma de ello. Mi despiste ante muchas cosas y entender el chiste de última -o no entenderlo-  dan fe de mi gentilicio.

Ahora me dicen artemiseña porque vivo en la provincia de Artemisa y en el municipio de Artemisa. Pero sigo diciendo… tengo dos pueblos – que sin tener en cuenta a La Habana – guardan parte mía en muchas de sus esquinas.

Hoy San Cristóbal cumple 183 años de fundado. Llamé a la casa para saber como estaba el ambiente. Hablé por teléfono con mi papá y mi tía Zulema. Dicen que había mucha alegría en el paseo, que la música no para desde que amaneció.

Imagino el calor en las calles. Hubiese sido bien lindo haber estado hoy allá. En San Cristóbal me hubiera rencontrado con la gente del barrio de Los Campeones, con mis compañeros de aula de la primaria, con mis amistades de secundaria y luego las del IPVCE.  Sigue leyendo

if(Inaugurado != Terminado)

DSCN3266    Lo malo que hagan se va a amplificar
Se va a manipular lo que hagan regular
Lo bueno que hagan se va a silenciar

Buena Fe

Vivo en un lugar que pretende asumir una identidad propia desde que al país se le ocurrió dividir La Habana en dos; y quitarle un pedazo a Pinar del Río.

Artemisa es una ciudad pequeña,  sin grandes edificios como el Habana Libre de la capital, con carencia de monumentos lindos que otras urbes del país exhiben en su arquitectura. Y es que este es un pueblo de campo, un pueblo donde la gente anda en bicicleta, donde todo el mundo se saluda, donde caminas por las calles y aunque no hayas crecido ahí, la gente sabe dónde vives, qué estudiaste y el lugar dónde trabajas… Sigue leyendo