Amiga Mayor

Halia y yoNo tengo certeza de las veces que he hablado de los amigos en este blog; pero sé que son varias. No creo ser una persona que tenga muchos enemigos porque no ha sido mi objetivo dañar a los demás nunca; pero si los tuviera, si hubiera alguien en esta vida que me cree su enemigo, me da igual. A mí me importa más la amistad, me preocupa más ser amiga y leal con quien escojo como aliado en la aventura de ese sentimiento que -cuando es sincero- es uno de los más lindos.

Halia, es mi pequeña gigante. Así le digo. Ella sabe cuánto bien me ha hecho el conocerla y tenerla cerca, desde que probamos que sabe ser amiga mayor y ampararme. En nuestra primera conversación ella me sirvió de paño de lágrimas, apenas sin conocernos, esa vez yo no tenía con quien llorar y ella me prestó un hombro, unos oídos que escucharon a una Johanna deprimida (confieso que mis crisis no son depresivas, si no de ansiedad) lloriqueando porque había acabado un amor de estudiante y porque mis padres de se habían separado y yo no entendía eso a mis 20 años.

Hubo tanta química en esa charla que, después, comenzamos a compartir todo en F y Tercera -Halia era la muchachita de primero de Periodismo del cuarto 2 del 13B, yo estaba en tercer año de la carrera cuando ella empezó la universidad-, compartíamos el calentador, un paquete de galletas, unos platanitos para acompañar la comida mala del comedor, compartíamos ratos en el muro del malecón de La Habana, compartíamos risas, noches de disfraces, comidas a deshoras, conversaciones… Sigue leyendo

Añoranza

Post“Siempre vivió ella suspirando por Comala, por el retorno; pero jamás volvió”

Pedro Páramo, Juan Rulfo

La vida que tengo ahora no la cambio por nada del mundo. Sin embargo extraño las olas irrumpir contra el muro, y más cuando el malecón habanero avisa la entrada de un frente frío. Extraño las bolas de helado del Coppelia de La Habana, así mal hechas y con escarchas de hielo por doquier. Extraño caminar por G, extraño La Rampa, extraño las botellas en los semáforos; siempre he odiado el transporte público, y más cuando la gente no tiene modales y los hombres ni el asiento le dan a una mujer en la guagua; a mí me choca ver cosas así. Por eso mejor aprovechar mis piernas y pedir “botellas”. Extraño escaparme de un turno aburrido, extraño los papelitos que se pasaban por la clase escritos por alguien burlándose un profe, extraño sentarme al lado de la puerta del aula para irme antes de que la conferencia llegara a cansarme. Sigue leyendo

Autenticidad

 

Imagen 019“Soy lo que ves:

Entre equilibrio de caer y de seguir”…

Israel Rojas, Buena Fe

Las veces que había coincidido con él en persona las tenía contadas. Y las veces que me siento frente al televisor cuando está hablando Israel Rojas, director y cantante de Buena Fe, no las he podido contar porque desde que descubrí que él es un tipo con buena mira sobre los asuntos de Cuba, de la juventud, del amor, de la política, lo sigo; y lo admiro.

Lo vi por primera vez -en persona, aclaro de nuevo- en la Sala de Teatro Adolfo Llauradó en La Habana. No recuerdo si estaba en primero o segundo año de la carrera. Israel vino a sentarse muy cerquita de nosotras; que estábamos allí para ver la obra y luego irnos sin esperar los aplausos porque nos cerraba el comedor de F y Tercera. Pero aquella vez esperamos los aplausos, la obra que vimos también los merecía. Y esperamos los aplausos porque quisimos interceptar a Israel para que nos autografiara el papel con la sinopsis de la puesta. Sigue leyendo

Te felicito… a mi manera

167308_160007874049460_5864595_n“La única manera de hacer un amigo es serlo”.

Ralph Waldo Emerson, Filósofo y Poeta estadounidense

Facebook me dice que cuarenta y cinco amigos publicaron en la biogrfía de Omairy el día de su cumpleaños. Yo no lo hice. No le envie un mensaje, no escribí en su muro, y tampoco di señales por teléfono porque mi celular está sin un centavo.

Pero sabía que ayer 16 de dicembre la niña Omy estaba feliz porque llegó a otro año más en su vida. Ayer escribir un guión para un programa de radio consumió casi todo mi tiempo frente a la computadora. Le timbré después de las once para hacerle saber con una perdida, que no había olvidado su fecha. Y es que ella es una amiga de verdad; de esas que bien tarde en la noche agarran un teléfono para hacerte entrar en  razón y calmar la ansiedad que el tilo y alguna pastilla no ha podido, de esas amigas que alguna vez en la beca -cuando yo estudiaba y compartía cuarto con ella- me mataba el hambre con un paquete de galleticas dulces o palitroque diciendo: Sigue leyendo

Nostalgia de una época

DSCN35951Iba en un almendrón -uno de esos taxis ruta Artemisa/ Habana- nerviosa, llorona, abatida por la nostalgia porque sin saber cómo y cuándo; ella ya tenía su vida del lado acá, aún cuando la añoranza por salpicarse de nuevo con las olas del pedacito de malecón -que según dice es suyo- frente al edificio Girón, que está frente a F y Tercera, hasta hoy era uno de sus sentimientos mas fuertes.

Las casas de Guanajay tan antiguas , la mayoría pegadas a la acera de la avenida principal, la carretera del Ojito de Agua y las curvas que la marean, la cosquillita que sintió en el estómago cuando en el mismo almendrón llegó a la autopista por la que viajó durante cinco años de su vida, la hicieron creer que por algún momento soñaba.

– No. No estoy soñando- Pensó- Me voy de nuevo pa´ La Habana, pa´ la Facultad de Comunicación, pa´ la Colina, pa´ la calle G. Estaré de nuevo en un aula recibiendo clases… como en aquella época.

Y ya en el Vedado, en el curso, en el Instituto Internacional de Periodismo, incluso en el malecón, maldijo mil veces el no tener una tarjeta propia o algunos centavos para -como una loca- rastrear un teléfono público y llamar a su casa.

La Habana, el malecón, la beca F y Tercera, el aula y los profes impartiendo conferencias, fueron parte de una época de su vida.

Ahora, lo tiene todo de este lado. O al menos, todo lo que se acerca a eso que alguien llama felicidad: Su hija… y más.

Encrucijada

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Solo el amor convierte en milagro el barro…

No recuerdo exactamente el horario de las geniales clases que impartía Raúl Garcés (a mi juicio uno de los mejores profes de FCOM); solo sé que me vestía bien rápido en la beca para no llegar tarde al aula cuando tocaba Periodismo Radiofónico. Me quedaba lelita mientras el profe hablaba.

¿Iguales o diferentes? Así se llamaba el reportaje con que el equipo integrado por Yudi, Yadira, Yesel, Oneidys, el “tente Miranda”, el “Pupi” alias Yosmer y yo, terminamos el semestre de Radio. Se trataba de analizar el comportamiento de la transexualidad en Cuba. Y vaya tema!!! Trabajo nos costó el reportajito!!!!! Sigue leyendo