Cuba

Melecon

Es el viejo que vende periódicos todas las mañanas al costado de la parada del ómnibus.

Es el pregonero en las calles y el que se acerca noche por noche a venderte cucuruchos de maní mientras tú desde el muro disfrutas ver las olas chocar contra el arrecife…

Es la algarabía de los barrios

Es la inconformidad de los obreros cuando no les alcanza el salario

Es el juego de dominó entre vecinos

Es la fiesta de muchos cuando el campeonato de béisbol

Es el masturbador detrás del monumento del parque

Son los novios que se besan entre luces

Son los médicos que te abren su casa

Es la prensa diciendo lo mismo. Sigue leyendo

Memorias de una noche en espera del alba

Amanecer

Ella llora. Yo escribo. Él duerme. Ellos están ebrios. Esos- que son más jóvenes- bailan. Empieza a llover. Se van las estrellas, se esconde la luna llena. Canta la rana. Truena. Ese perro callejero busca refugio en el portal vecino. Otro –también perro callejero- alza la pata y orina el poste de la luz de la esquina de aquel barrio insalubre de La Habana.

Esos dos se besan. Un matrimonio joven pretende templar a las tres y media de la madrugada mientras llueve y el estruendo del trueno no deja que los parientes del cuarto de al lado oigan los gemidos. Tiemplan. Sudan. Relampaguea. Terminan. La embarra de su semen.

Cesa la llovizna. Ella encontró consuelo. Él despierta. Los ebrios ahora están sobrios. Los que bailan descansan. La rana enmudece. Salen los perros del portal vecino. Los que tiemplan se duermen. Los que se besan, tiemplan.

La que escribe, guarda el borrador. Cantan los gallos. Amanece.

 

Mi consulta con la psiquiatra

TaniaTania está hoy de cumpleaños. Fue la primera psiquiatra que vi en mi vida. Sí, psiquiatra. ¿Qué tiene que ver? Cualquiera necesita un día una consulta. (Da igual si es con un psiquiatra, con un palero, con un babalawo o el cura de la iglesia católica).  Recuerdo cuando me dijo:

-Toma algún ansiolítico. (Suponen, no?) Mis ataques de ansiedad, mi insomnio, mi desvarío ahí… y yo con ella, porque -ella- es psiquiatra de las buenas.

– ¡Ay Tani! Pero ¿tomar pastillas? ¿Y si creo adicción? Le pregunté.

– No será así, tú eres fuerte. Si no lo fueras, eso que te sucede hoy no te estaría ocupando el pensamiento. Eso te hará más fuerte.

Tania está de cumpleaños y su consultorio hoy amaneció apagado. Cuando ella lo habita amanece los junio 5 con música de la linda. Cuando ella está en el consultorio, sale bien temprano con su bata larga de médico psiquiatra y viene por mi casa a pedir el buchito de café a mi abuela, o a Norma, la abuela de Yaimi. Sigue leyendo

La muerte anunciada

Gabriel García Márquez…”y el gozo que le produjo esa mujer, le había permitido entender por qué los hombres tenía miedo a la muerte”.

Cien Años de Soledad, Gabriel García Márquez

Cuando supe que había muerto lloré. Lloré porque era como si lo hubiese conocido de siempre, era como mi abuelo. Lloré porque recordé al papá de mi mamá. Porque mi abuelo y él se parecían mucho. Los dos eran viejitos lindos, bajitos, canosos, inteligentes…

Mi abuelo quería que su nieta fuera la mejor periodista del mundo y especulaba en el barrio y en la Casa de Combatientes de Artemisa que su nieta había empezado a estudiar periodismo en la Universidad de La Habana y que iba a escribir como el que escribió “Cien años de Soledad”; para él, el mejor periodista. Sigue leyendo

La pelota, la identidad

Peloteros en San CristobalMás de una semana ausente de este blog. Vacaciones en Cuba para quienes tenemos internet en el trabajo y somos cubanos de “a pie” implica distancia de Twitter, Facebook, WordPress, y de portales de noticias o de ocio… Ausencia de información, para ir al extremo.

Una semana en una especie de “retiro” en San Cristóbal, un lugar que quiero por los lindos recuerdos que me trae, un lugar por el que siento nostalgia algunas veces, pero un lugar en el creo no viviría nunca más.

Compartir con la familia siempre es reconfortante y más cuando tienes una familia medio loca a la que se le ocurre hacer pasarelas al estilo “Miss universo” o hablar del bloqueo y los problemas de Cuba pasadas las doce de la noche. Sigue leyendo

La última canción

polomontanezEl último rincón donde me esconda debe ser
creo que debe ser amargo
un lugar bien oculto, donde pueda hasta llorar
que nadie sepa de mi llanto.
El único futuro de mi vida debe ser,
creo que debe ser extraño
no creo que la suerte, ahora me venga a sonreír
después de haber vivido tantos años.

Polo Montañez

Cuando conocí a Polo Montañez ni siquiera soñaba con ser periodista, ni escribir esto que me sale ahora para Mis razones de abril. No podía imaginar que hacer un documental para la clase de realización radial en tercer año de la universidad sobre su figura me iba a dar el cinco del semestre en esa asignatura.  Por su trayectoria ese cubano merecía más de la inspiración de algunos artistas  que lo han homenajeado.

Lo vi por primera vez en sexto grado de primaria, mientras participaba en el concurso Sabe más quien lee más. En medio de la premiación se presentó un guajiro con sombrero, bajito, canoso, de cara arrugada y guayabera blanca… Ese guajiro había venido de Candelaria como artista aficionado a cantarle al maestro: Sigue leyendo

San Cristóbal… nostalgia de ti

988604_1387526221459272_1495693551_nHe dicho que tengo dos pueblos;  o tres, porque haber nacido en Maternidad de Línea y los cinco años años de universidad me bastaron para creerme habanera.

Pero yo soy pinareña, y sin exageración, tengo alma de ello. Mi despiste ante muchas cosas y entender el chiste de última -o no entenderlo-  dan fe de mi gentilicio.

Ahora me dicen artemiseña porque vivo en la provincia de Artemisa y en el municipio de Artemisa. Pero sigo diciendo… tengo dos pueblos – que sin tener en cuenta a La Habana – guardan parte mía en muchas de sus esquinas.

Hoy San Cristóbal cumple 183 años de fundado. Llamé a la casa para saber como estaba el ambiente. Hablé por teléfono con mi papá y mi tía Zulema. Dicen que había mucha alegría en el paseo, que la música no para desde que amaneció.

Imagino el calor en las calles. Hubiese sido bien lindo haber estado hoy allá. En San Cristóbal me hubiera rencontrado con la gente del barrio de Los Campeones, con mis compañeros de aula de la primaria, con mis amistades de secundaria y luego las del IPVCE.  Sigue leyendo