Emilio

5“No es, no, la luz del día
La que me llama,
Sino tus manecitas
En mi almohada.
Me hablan de que estás lejos:
¡Locuras me hablan!
Ellos tienen tu sombra.
¡Yo tengo tu alma!”

José Martí, Ismaelillo, Hijo del Alma

Es mi mejor amigo y él lo sabe. Resabioso. Con bigotes. Jamás usa sandalias y menos, short que muestre sus piernas; pantalón, siempre pantalón y pulovers a la antigua. Por ser “a la antigua” creí que nuestra relación no sería tal cual es. Pero mi padre es muy inteligente.

Tuve miedo de su reacción el día en que me hice noviecita de Ajelandrito, tuve miedo de su reacción el día que supo que ya su niñita, su vejez como él mismo dice había perdido la virginidad, tuve miedo cuando llegué a mi casa de San Cristóbal una vez pasadas las tres de la madrugada y él me esperaba en el sillón. Esa noche solo me dijo: “Es que estaba preocupado”.

Es mi mejor amigo. Nos empata una química extraña. Le cuento todo de mi vida. Sabe de mis locuras, de mis proyectos -aunque no los entienda-, sabe más de mi más que cualquiera. Le cuento todo, me ve desnuda y me dice que si no tengo verguenza, le digo que nada tiene que ver…

– Tú eres mi papá, deja la bobería. Es mi respuesta siempre ante su cara.

Siempre me dice que tiene una hija medio loca. “La verdad que esta Johanna tiene cada cosa”. Es la frase que más pronuncia ante su grupo de amigos. Pero se enorgullece de mi. Siempre habla de su vejez -que soy yo- con un brillo en la mirada que nadie puede opacar.

A mi mejor amigo le conté primero que a todos de mis sospechas de embarazo y de mi miedo a abortar. Con mi mejor amigo peleo cuando veo que no hace algo bien, lo regaño como si en vez de ser mi padre, fuera mi hijo, pero lo beso, lo abrazo y él a mi (a nuestra forma porque los dos somos ariscos y resabiosos 😉 ).

He de confesar que antes de que mi hija naciera el miedo que más me martirizaba era imaginar mis días sin Emilio. Emilio, mi padre, ese viejo que con casi 60 cree que aún está de quince, ese hombre de malas pulgas y de sentimientos grandes como los de pocas personas… ese hombre que extraño cuando pasan días y no veo aparecer el carro azul frente a la calle de mi casa, ese hombre que… sin tener ni remota idea que escribo en un blog lo que se me ocurre, recibirá el mensaje de algún amigo que le hará saber que su hija anda colgando letras sueltas sobre lo tanto que lo quiere y que lo ha hecho público antes muchos, en una fotografía.

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9 comentarios en “Emilio

  1. Pingback: Nacer | Mis razones de Abril
  2. Desafortunadamente no tengo el placer de conocer a ese que el destino te ha otorgado como padre y el de cursar de vivencias en tu mejor amigo. Pero sin dudas… sí que vivimos enorgullecidos de estos magníficos – http://alaorilladelmaar.blogspot.com/2014/10/mi-mejor-amigo.html – resabiosos a los que le dedicamos tiempo en nuestros hijos-blog – MI MEJOR AMIGO- y que de un modo u otro se han dejado hasta el pellejo por dibujar en nuestros rostros una sonrisa.

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