El giro circunferencial

embarazada

Un hij@ puede dar un giro circunferencial a nuestras vidas. Eso de la maternidad es algo serio, pero bien lindo. Un hij@ desde que está en la pancita de mamá ya emana sacrificio, dedicación, tiempo, cuidados…

De momento para la madre del bebé -que se convierte por alrededor de 40 semanas en dos personas- cambian prioridades. Para las fiestas de fin de año no quiere estrenar un vestido; le preocupa más completar la canastilla. El pantalón a la pelvis lo sustituye por una bata ancha y larga que no le apriete la cabecita al hij@ que está allá adentro, se alimenta más, duerme más, se cuida más…

Un hij@ provoca sensaciones extrañas -al menos eso sentí yo con la primera patadita- y únicas antes de nacer. Una patadita, el codo que se mete debajo de una costilla y nos oprime tanto que por instantes nos creemos con falta de aire, esa repulsión inexpliclabe a los olores, una contracción que te retuerce el cuerpo entero…

Un hij@ cunado abre los ojos es más que una prioridad. Son noches enteras velando sueño, es el beso que no aburres de repetir, es el “te amo” que con más fuerzas pronuncias, son los ojos que recuerdas a cada instante, son las lágrimas que aparecen cuando hay fiebre, cuando hay gripe, cuando hay tos constante y aun no sabes la causa. Un hij@ son las lágrimas cuando hay que vacunarlo, son las lágrimas cuando no quiere te marches y te abre sus manitos y te dice “mama, mama” ” a cargarte”, un hij@ es el abrazo más apretado, la risa que contagia, la misma dicha en un pedacito tuyo.

Un hij@ es luz, es impulso, es vida… un hij@ es el giro circunferencial que da nuestra existencia desde ese instante en que nos lo presentan en el salón de parto. Cuando eso sucede, el siginificado de la palabra madre – y doy fe de ello- se vuelve lo más vital, lo imprescindible…

 

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8 comentarios en “El giro circunferencial

  1. Los hijos son las únicas personas a las que somos capaces de amar más que a nosotros mismos, por ellos nuestros peores defectos evolucionan hasta convertirse en virtudes dignas de ejemplos. Nuestros hijos nos salvan.

    • Luis Manuel coincido con tu opinión…. Dijo el escritor José Saramago de los hijos esto:
      ” Hijo es un ser que Dios nos prestó para hacer un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos, de cómo cambiar nuestros peores defectos para darles los mejores ejemplos y, de nosotros, aprender a tener coraje. Sí. ¡Eso es! Ser madre o padre es el mayor acto de coraje que alguien pueda tener, porque es exponerse a todo tipo de dolor, principalmente de la incertidumbre de estar actuando correctamente y del miedo a perder algo tan amado. ¿Perder?
      ¿Cómo? ¿No es nuestro? Fue apenas un préstamo… EL MÁS PRECIADO Y MARAVILLOSO PRÉSTAMO ya que son nuestros sólo mientras no pueden valerse por sí mismos, luego le pertenecen a la vida, al destino y a sus propias familias. Dios bendiga siempre a nuestros hijos pues a nosotros ya nos bendijo con ellos”
      Un abrazo, gracias por leer 🙂

  2. Pingback: Añoranza | Mis razones de Abril
    • Gracias Danay!!!! Un gusto q me leas y si te identificas con mis escritos, pues mejor. La maternidad es algo que nos cambia la vida, y para mi es lo mejor que nos puede suceder… nos hace mejores seres humanos… Saludos 🙂

  3. Pingback: La escuela de mi existencia | Mis razones de Abril

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