Razones para escribir de María

Pizarra escolar“Instruir puede cualquira, educar solo quien sea un evangelio vivo”

José de la Luz y Caballero

A María por tanta sensibilidad…

 

Quizas haya sido su sensibilidad lo que me hace recordarla con tanto cariño y admiración. Sí; admiración. De mis maestros María fue la mejor. También fue la primera. Mi iniciación en un aula fue bajo su tutela.

Hasta cuarto grado de primaria mi maestra -en la primaria se dice así, ya después vine la era de los profes 😉 – guió un grupo de niños bajo la premisa siempre de estudiar, estudiar, estudiar…

La muy boba se emocionaba cuando 4to A -mi grupo- obtenía mejores resultados académicos que 4to B, cuando en los matutinos nos reconocían como tremendos artistas o cuando en las reuniones de padres, estos, no vacilaban en agradecerle y elogiarle por su trabajo.

Ayer 22 de diciembre Cuba celebró el día del educador. Y cuando hablaron sobre la fecha en el noticiero mi mamá me preguntó si había vuelto a saber de María. Pensé un buen rato.

– No, mamá -respondí- La última vez que la vi no me había graduado aún de la carrera y fue en un encuentro fortuito, muy breve. Nos cruzamos en una camioneta de esas que van de Artemisa a San Cristóbal. Ella se había montado en Candelaria- Dije de nuevo a mi madre.

Ese día María lloró al verme. (Siempre lloraba, como dije antes, su sensibilidad… )

Retomando la idea. Mi maestra María y yo hablamos de mis compañeros de estudio. Recordamos que de ese grupo A de primero a sexto estaban saliendo ingenieros, psicólogos, doctores en medicina, periodistas, cibernéticos y hasta una de las trompetistas de la Orquesta Anacaona. Me bajé en la parada que estaba cerca de la casa de mi papá. Y ella, siguió.

Las veces que he vuelto al pueblo no he sabido de ella. Mis amigos de primaria tampoco me han dicho; es que la vida de gente grande se le complica a una y en ocasiones solo nos queda tiempo para el saludo.

No sé si María todavía tenga un grupo A de primero a cuarto grado, no sé si aún imparta clases en el Semi Internado Gabino Labrador, no sé si esté retirada ya… lo cierto es que después de aquel encuentro que el azar nos regaló no supe más de mi maestra.

Y ayer, recordar la entrega del sello de pionero Vanguardia, el galardón de alumna destacada en la solución de problemas matemáticos -si llego a saber que más tarde los números me darían nauseas hubiese pensado que mi maestra estaba loca 😀 – sus besos junto al regalo del diploma “El beso de la Patria”, y las primeras clases que recibí en mi vida inauguradas siempre con una fábula, fueron motivos sobrados para que -hoy- este post de mis razones sea para ella.  Por ello no se me ocurre otro final. Termino; como al principio…

A María por tanta sensibilidad…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s